
Cuatro ingredientes. Ni uno de relleno.
Nada de "complejos exclusivos" con nombres misteriosos. Cada ingrediente de Solenna tiene un nombre que puedes buscar y un motivo para estar ahí: cuidar la piel madura que ha vivido muchos veranos. Pocos ingredientes y bien elegidos, en un aceite que se absorbe en segundos.
No es otra crema más. Es un aceite .
Si tienes el armario lleno de botes que "hidratan un rato", no es culpa tuya. Esto es lo que hace diferente a Solenna:
Nutre, no tapa. Muchas cremas forman una capa por encima que al rato desaparece. Un aceite es afín a la piel: se funde con ella y la deja nutrida, suave y con aspecto más jugoso.
Se absorbe en segundos. Textura ligera, sin sensación grasa. Te vistes enseguida y no deja marcas en la ropa ni en las sábanas.
Ingredientes con nombre propio. Bakuchiol, vitamina C liposoluble, espino amarillo y camelia: cuatro ingredientes conocidos, en un solo gesto. Nada de rellenos para hacer bulto.
Un minuto al día. No hace falta otra rutina complicada. Después de la ducha, con la piel aún húmeda, unas pulsaciones y listo. Lo sencillo es lo que se acaba haciendo todos los días.
¿Aceite o crema? La diferencia, en un vistazo
|   | Solenna | Crema corporal habitual |
|---|---|---|
| Es un aceite: sin agua en la fórmula | ||
| Bakuchiol + vitamina C liposoluble en el mismo frasco | ||
| Pensado para la piel del cuerpo que ha tomado mucho sol | ||
| Un solo gesto de 1 minuto | ||
| 90 días para probarlo o te devolvemos el dinero |
Lo que dicen nuestras clientas satisfechas

Lo vi en el grupo de WhatsApp de las del pueblo y dije "otro timo como el de las pulseras". Luego mi prima Loli apareció en la comida del domingo con los brazos como recién salida de un balneario. Me callé y lo pedí esa noche.

Llegó en 6 días. Bien envuelto y con una notita. Repetiré.

Le pongo 4 porque la primera vez la web me costó un poco y tuvo que ayudarme mi hijo a pagar. El aceite, de 10. Lo uso cada mañana desde septiembre.

Mi marido no se fija en nada. Ni cuando me corto el pelo. Pues el otro día, en el sofá, me cogió el brazo y me preguntó qué me había echado. Treinta y cinco años casados y es la primera vez.

No soy de escribir reseñas, pero esta se la debo. Con la calefacción puesta todo el día, se me acabó el picor del jersey de lana.

Lo que más me ha gustado es que por fin he acabado un bote. Tenía el cajón del baño lleno de cremas a medias. Este me apetece ponérmelo, porque en un minuto está y no pringa.

Regalo de mi nieta por mi santo. Pensé "a mis años, para qué". Ahora es ella la que me lo coge cuando viene a casa.

Mi farmacéutica me dijo que el bakuchiol lo llevan las marcas francesas que cuestan 60 € el bote pequeño. Con eso me quedé tranquila.

Tengo la piel muy sensible, hasta el gel del súper me irrita. Este no me ha dado ningún problema. Le quito una estrella porque el bote de cristal me da miedo en la ducha, lo dejo fuera.

Eché cuentas: el pack de dos me sale por menos que una mañana en la peluquería. Y el pelo me dura tres días, esto lo noto todos los días.

El de almendras del Mercadona me costó una blusa de seda. Este no mancha. Fin de la historia.

Pedí el de 3 y la guía de regalo me sorprendió: no es un folleto cualquiera. La receta del salmorejo ya la he hecho dos veces. La tengo pegada en la nevera y mis amigas del pilates me la han pedido.

Uno en el baño y otro en el bolso. Ya no me pillo sin él.

Me dura más de un mes. Y eso que mi marido me lo coge a escondidas para los codos y se cree que no me doy cuenta 😂

Yo era anti aceites. Siempre acababa pegajosa como en la playa con el bronceador. Este se absorbe en lo que tardo en peinarme. Me ha convertido.

Trabajo, casa, padres mayores… no tengo tiempo para nada. Esto es un minuto al salir de la ducha. Es lo único que hago por mí cada día, y me sienta bien hasta la cabeza.

Huele suave, a limpio. Mi marido dice que huelo como cuando éramos novios. No sé si es el aceite o que está mayor, pero me quedo con lo bonito.

Ha sustituido mi crema corporal y la de manos. La de pies la sigo usando, que tengo los talones fatal. Contenta.

Soy alérgica a casi todo, así que lo probé primero detrás de la oreja, como me enseñó mi madre con los tintes. Nada. Ahora lo uso en todo el cuerpo.

Tomo medicación y no me fío de nada. Se lo enseñé a mi médico en la revisión y me dijo que adelante, que es de uso externo.

Este verano me puse un vestido sin mangas en el paseo marítimo. Hacía años que no lo hacía. Una amiga me dijo "¿y tú qué te has hecho?". Ni yo lo sé explicar, pero me miro y me gusto.

Lo busqué en Google antes de comprar: el bakuchiol viene de una planta y es la alternativa natural al retinol. Me gusta saber lo que me pongo.

He comprado 3 packs para el amigo invisible de la familia. Ya sé lo que regalo este año.

Me equivoqué al poner el número de mi casa. Escribí asustada y me lo arreglaron enseguida. Mejor trato que en el banco.

Atención de 10. Me explicaron todo con paciencia, como a una madre.

Pagué lo que ponía en la web y ni un euro más al llegar. Que hoy en día ya es mucho.

Me lo compraron mis hijas porque yo nunca me compro nada para mí. "Mamá, ya te toca", me dijeron. Ahora el segundo bote me lo he comprado yo.

Toda la vida con jabón Lagarto. Las del bingo me dicen que estoy muy guapa últimamente. Yo me hago la tonta, pero lo disfruto.

La primera vez lo dejé para otro día y se acabó la oferta. La segunda no lo pensé.

Sin suscripciones ni cargos raros en la tarjeta, que me tenía preocupada. Pagas una vez y punto. Ya he repetido.
90 días para probarlo. Sin riesgo.
Úsalo cada día después de la ducha. Si en 90 días no te convence, te devolvemos el dinero. Así de sencillo.